HISTORIA

La bodega toma su nombre de D. Luis Villachica, persona de gran fortuna que durante la desamortización de Mendizabal compró fincas en España, entre ellas esta, que se encuentra en el "Pago de San Andrés" del término de Toro.
Dicha finca pasa a pertenecer a su hija natural Dª Victoriana Villachica

la cual manda construir un palacete de donde toma nombre la bodega. Esta fallece sin descendencia y la finca es donada a la Diócesis de Zamora.
A finales de los años ochenta es adquirida por D. Angel San Miguel de Pablos, y en 1999 se embarca con gran ilusión en la construcción de la bodega, elaborando su primer vino en el 2000.